Existe la creencia de que con un garaje y una buena idea, uno puede cambiar el mundo, que podemos ser emprendedores y revolucionar el mundo, pero todo comienza mucho antes, necesitamos un ingrediente indispensable que no todo el mundo tiene: se trata del espíritu emprendedor. Si hay algo que la historia nos ha enseñado, es que para cuando una idea funciona, muchas otras han fracasado antes, y es el espíritu emprendedor el que nos permite llegar hasta esa idea ganadora y no desistir por el camino.

Si estás interesado en este fascinante mundo, a continuación veremos algunas claves para entender e iniciar la aventura del emprendimiento.

¿De qué estamos hablando?

Si hablamos de emprender, seguramente nos vengan nombres como Jeff Bezos, Larry Page o Elon Musk a la mente, pero alejándonos de los ejemplos más conocidos y contemporáneos, podríamos afirmar que Julio César, Cristobal Colón o Coco Channel, por muy diferentes que nos parezcan entre sí, todos reúnen la misma condición: también fueron emprendedores. Y es que con “emprendedor” nos referimos a la actitud de creer en una idea, defenderla y luchar hasta hacerla realidad, viendo una oportunidad donde los demás solo ven riesgo. Una visión que permite, observando desde los detalles más cotidianos hasta las mayores inquietudes del hombre, encontrar soluciones a problemas existentes.

¿Por qué emprender?
En primer lugar, es una realidad que el mundo profesional ha cambiado y seguirá cambiando, y no será como lo conocemos hoy en día. En este nuevo sistema, a medida que se destruyen unos tipos de empleos, se crean otros nuevos, nuevos perfiles profesionales, y muchos de ellos adaptados a las nuevas necesidades, generados a raíz del emprendimiento.

En el ámbito corporativo, el espíritu emprendedor está más que valorado. Las empresas buscan actitudes proactivas y resolutivas en sus empleados y colaboradores, características de un buen emprendedor, lo que puede enriquecer tu valor como profesional. Es el caso de XXX, empleado de Google y la creación de Gmail, en el seno de la misma empresa.

¿Cómo empiezo?

Iniciativa. Es imprescindible tener un punto de vista observador, analizar nuestro entorno y detectar problemas a los que podamos dar solución, de manera realista.

Gestión del cambio. Debemos entender que será un entorno cambiante, al afrontar nuevos retos, nos encontraremos con problemas seguramente desconocidos, a los que tendremos que hacer frente.

Comunicación. También son necesarias una serie de herramientas comunicativas de calidad para poder mostrar al mundo (y sobre todo a nuestros grupos de interés) la solución y ventajas que proponemos.

Resiliencia. No es habitual que el éxito llegue con el primer intento, asumimos que será un proceso de prueba y error, por lo que será necesaria un poco de voluntad para sobreponernos a las dificultades que nos encontremos en el camino.

Es vital entender que el fracaso forma parte del éxito, y que la vida del emprendedor no es para todo el mundo, dado que no todos estamos preparados para lo que ese estilo de vida requiere. Hemos visto algunas de las cualidades necesarias para poder serlo, pero más allá de lo que unas líneas digan, el verdadero emprendimiento comienza con uno mismo. ¿Eres tú uno de ellos? Entrénate en nuestro campus para serlo

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